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Teatro Hipókrita

DES/BORDES | ARTÍCULOS

Las Hipókritas. (2014, pp. 8-9). Des/Bordes nº 1, Otoño 2014. Madrid: Sociedad de Amigas de la Anarquía

El orden de la autoridad inserto en la práctica y el discurso teatral es el mismo que el que encontramos en todo el orden de la vida social. En ese sentido nos sentimos en la necesidad de renunciar a las estructuras jerárquicas supuestas en la práctica teatral: la del director respecto a los actores, la del método sobre el actor. Como consecuencia de ello, la actuante adquiere la capacidad para de-construir el texto, la obligación de unir su experiencia a la de otras actuantes desde la horizontalidad y el compromiso de convertirse en sus propias directoras como grupo.

Stanislavski funda la idea del método para la enseñanza teatral. La adquisición de un método, como en el resto de las ciencias, condujo a la capitalización de la escuela de teatro, y por tanto a la normalización de una enseñanza teatral basada en la desposesión de las personas para crear su forma interpretativa. Resultó una invención autoritaria y hetero-normativizante. Sus resultados se han traducido en una enorme industria. Además de oponernos a esto, rememoramos los tiempos en los que el método aún no existía y no era concebible, cuando cada persona que se acercaba al teatro debía proporcionarse su propia formación a través de la experiencia teatral misma.

Creemos que la idea de que existe un método (fiable, completo, con autoridad) para dar forma a la experiencia teatral, es una tesis de quien enuncia el método. Frente a esto, decidimos que nuestra experiencia teatral tendría que ver no con una tesis, sino con una constante, y nunca resuelta, hipótesis.

Para nosotras la persona creativa no debería supeditar su tiempo a la realización del personaje, sino que es el tiempo quien se le presenta como una bandeja que ofrece distintas áreas de trabajo más allá del personaje: el estudio de las condiciones históricas, políticas de la época que se trabaja en el texto, el significado de los mitos, el sentido de los ritos y en cuanto al montaje el sentido que aporta la utilización de la música, el sonido o el silencio y la puesta en común de las luces que terminaría dando forma a cada obra. El tiempo que empleamos en nuestra auto-formación nos sirve para realizar los distintos bloques de trabajo que hemos convenido más importantes para evitar la docilización a través de la técnica actoral. La actuación no es el resultado de un trabajo puesto en escena para un público, sino uno más de los momentos en los que este tiempo de trabajo consiste.

Nuestra experiencia teatral tendría que ver no con una tesis, sino con una constante, y nunca resuelta, hipótesis.

Por eso apostamos por una forma de hacer, estudiar y generar un teatro anarcafeminista; Anarquista porque rompemos con las jerarquías, que tan asentadas están en este mundo, somos horizontales, libres, libres de directrices, de métodos únicos y verdaderos, de hacer según nuestros sentidos y pensamientos. Por otro lado todo el trabajo de investigación sobre las formas de hacer teatro a lo largo de la historia, queda supeditado bajo una lectura feminista, criticando y desenmascarando a “genios” como Eurípides, Moliere, Sartre y un largo etc.

Por todo lo expuesto anteriormente nos abocamos a un teatro constante, continuo, sin un objetivo predeterminado, sino partiendo de la necesidad de desarrollarnos como actuantes fuera de la “escuela”.

Lo que nos motiva y nos empuja a la creación no es la necesidad de ser actrices sino la de hacer teatro. Queremos abandonar la experiencia teatral como una experiencia de adquisición del método, volviendo a los sentidos de la práctica teatral antes de la creación de la “escuela”, en el teatro de las compañías reales, en las compañías ambulantes, en los autos sacramentales, en las tragedias griegas. Volver a las figuras del actor autodidacta, el hipócrita salido del coro, y sus antepasados: los poetas, los piratas, los chamanes.

Las Hipókritas hablándose frente al espejo

El grupo de teatro Las Hipókritas se forma en abril del 2009 ¿No es así? Sí ¿Por que el teatro? La capacidad que tenemos como personas de empatizar nos permite identificarnos con la escena y, de este modo, hacer que la experiencia individual trascienda y se convierta in situ en experiencia colectiva. A buen seguro, ese es el origen, el fundamento, la razón de ser del juego dramático: una acción que destruye, niega y altera la identidad (la individualidad) para, interpretando ser quienes no somos, poder desentrañar mejor, ante propios y extraños, las características del ser humano desde la colectividad. El teatro, para nosotras, no es más que una forma, una herramienta, un recurso de comunicación, (muy atractivo) con el que pretendemos el diálogo y la construcción de un pensamiento colectivo. No es para nada una herramienta de lucha que intervenga de forma real a un cambio social, pero al igual que un libro o un fanzine, tiene la capacidad de aportar reflexiones, desde lo colectivo, que pudieran llevarnos a una práctica de lucha. Para nosotras el teatro no es un fin en si mismo sino más bien un medio para llegar al principio de un cambio.

¿Como habéis llegado al teatro?

Venimos de experiencias distintas pero a su vez muy similares. En una sociedad capitalista como la que vivimos el teatro forma parte de un negocio. Un negocio que pretende entretener, distraer, divertir, un pasa tiempo muerto, sin objetivo aparente de comunicación. Esta forma de comprender el teatro está compuesta por el método del que ya hemos hablado, se ejerce desde el autoritarismo y con fuertes dosis de grandeza. Quizás este haya sido el principal motor de querer hacer un teatro horizontal, creativo y donde las distintas áreas de trabajo (director, actor, técnicos, etc) sean parte de un todo sin caer en la especialización y parcelación del trabajo.

¿Por qué un teatro político?

Dentro del negocio del teatro para generar ocio, muy aprovechado por el capitalismo, éramos conscientes de que el teatro había logrado a lo largo de la historia proclamar cambios. Brecht, Piscator, Boal, El teatro Criollo, son algunos de los ejemplos que encontramos y que nos aportaron la base fundamental de crear un teatro político que consistiera en romper cabezas y no en automatizarlas. La idea principal de nuestro teatro es provocar el diálogo y con el un pensamiento colectivo que nos movilice al cambio. Por eso en alguno de nuestro montajes se hacía imprescindible organizar un debate a posterior en cada función. Hemos tenido entre muchas experiencias, la de estar más de tres horas después de un pase de “Grito a Grecia”, debatiendo sobre el papel de la mujer a lo largo de a historia y en nuestra realidad.

¿Qué montajes lleváis hasta la fecha?

Nuestro primer montaje fue “Grito a Grecia”: Basada en los personajes clásicos de Medea y Clitemnestra, la obra escenifica un juicio público que terminará con la liberación de las protagonistas, conducidas y defendidas ante la corte (público) por la figura de la coro. Motivadas por la profundización en los personajes femeninos de la Grecia clásica, decidimos adaptar la obra de Leonor Silvestri “Sangrar una lengua muerta” Ésta nos ofrecía la oportunidad de poner en el escenario nuestra perspectiva colectiva del feminismo. A través de la escenificación de la liberación de los personajes queríamos expresar la necesidad de cuestionamiento de la sociedad patriarcal en la que vivimos. (2010)

Después vino “Terrores y Miserias del siglo XXI”: Pretendiendo expresar el terror que sufrimos en esta sociedad capitalista, fue casi inmediata la solución de inspirarnos en la obra de B. Brecht “Terrores y Miserias del III Reich” dónde el autor hace un recorrido por las aberraciones del holocausto. Compuesta de siete piezas cortas, narra hechos concretos de la vida cotidiana, la misma se limita a exponer, de manera simple a la vez que cruel, los terrores y las miserias del mundo en el que vivimos. El montaje nace y se completa en su totalidad desde la improvisación, el texto se transcribió un año más tarde de su creación (2011)

Luego surgió “П” (Pi): Desde el nacimiento del grupo las integrantes del colectivo hemos escrito una serie de poemas. La escritura poética forma parte de nuestro trabajo como colectivo teatral. Esta obra consiste en la teatralización de nuestros poemas. La puesta en escena encadena los poemas construyendo así un alegato anarco-punk-feminista. (2013)

Y por último acabamos de estrenar “Post. Post. Post.”: Basada en nuestra propia práctica como militantes que pertenecemos a un guetto. Quisimos hacer una crítica a nuestras propias prácticas, exponiendo las contradicciones y lo absurdo muchas veces de nuestro esfuerzo por ser algo más allá del guetto. Una parodia de los movimientos sociales de hoy en día con la que queremos poner en cuestionamiento la importancia de grupos minoritarios políticos dentro del propio paradigma político que vivimos a día de hoy (2014)

¿Y el nombre “Las Hipókritas” de donde viene?

Dar nombre a un proyecto siempre resulta difícil. El mismo llegó al año más o menos de conformarse el grupo, ya que cada vez que representábamos una obra teníamos el dilema de tener que definir un nombre. Nos decantamos por la letra H ya que la misma significaba ausencia (sin nombre) pero poco a poco quisimos darle forma. Hipócrita fue la primera denominación que se le dio al actor (concretamente a Tespis) no solo queríamos volver al origen del concepto, sino que es un doble juego, ¿donde somos más hipócritas arriba de las tablas o abajo en el mundo real? Aun no lo tenemos claro (risas).


bailarina

Me desperté y tenía el coño sucio
me desperté y mi ano estaba desgarrado
me desperté y mis pechos segregaban leche

Me desperté con el clítoris mutilado
me desperté con la cara desfigurada

Me desperté sin dientes
sin lengua
con los pies deformados
las rodillas obstruidas
la cadera desplazada
ladeada la columna
con quince kilos menos
apenas sin cejas
las axilas irritadas
casi sin piel para sujetar los demás órganos y músculos
con uñas que me entorpecían
con incómoda y ridícula vestimenta
absurdos colores en el rostro.

Sin nombre
sin ideas
sin palabras
sin fuerza
me desperté.

Me desperté y mi voz interior dijo:
levanta, levantate, sal
y destrúyelo todo.

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Acerca de DesBordes

Des/Bordes es una Revista de crítica social de la Sociedad de Amigas de la Anarquía, y editada por GLAD.